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martes, 11 de junio de 2013

Yo cuento la vida de Martes en Martes.

Medía el tiempo contando los Martes.
El Martes era el peor día de la semana.
Ese día había bronca.
Los Martes yo intentaba no estar en casa.
Pero aquel Martes fui victima de mi propia indecisión.
Aquel Martes pasé tanto tiempo intentando decirme que perdí la oportunidad de escapar.
Un Martes. Era Martes y ella se estaba riendo.



sábado, 8 de junio de 2013

April come she will.

En abril ella vendrá
cuando las corrientes están crecidas y desbordadas de lluvias
Tal vez ella se quedará en mayo
descansando en mis brazos otra vez. 
En Junio ella cambiará su melodía 
en incansables paseos rondará por la noche.
En Julio ella volará, 
y no dará aviso de su vuelo.
En Agosto ella debe morir. 
Los vientos del otońo soplan helados y fríos. 
En septiembre yo recordaré
Un amor que una vez fue nuevo, ahora se ha hecho viejo.


martes, 4 de junio de 2013

100 poemas de amor y una canción desordenada.

Yo quiero                                     
decirte que te amo
en esta hora cuando
tú tiemblas
y no sabes
por qué.

José Agustín Goytisolo


Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua, y el acento
que de noche pone en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.

Federico García Lorca

Que el pozo se convierta en hueco,
que el hueco no sea otra cosa que un sueño.
Qué solo sea un intento,
que no se explica con ninguna teoría.
Que cuando lo prueba sea salado,
que cuando lo busque
no lo encuentre,
que sea como al inicio.
Sólo deseo y ferviente.

Aída Toledo

Podrá nublarse el sol eternamente, 
podrá secarse en un instante el mar,
podrá romperse el eje de la tierra
como un débil cristal.
¡Todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirse con su fúnebre crespón;
pero jamás en mí podrá apagarse
la llama de tu amor.

Gustavo Adolfo Becquer

Comprendo que tus besos
jamás han de ser míos,
comprendo que en tus ojos
no me he de ver jamás,
y te amo y en mis locos
y ardientes desvaríos
bendigo tus desdenes,
adoro tus desvíos,
y en ves de amarte menos
te quiero mucho más.

Manuel Acuña 



Te quiero como gata boca arriba,
panza arriba te quiero,
maullando a través de tu mirada,
de este amor-jaula
violento,
lleno de zarpazos
como una noche de luna
y dos gatos enamorados
discutiendo su amor en los tejados,
amándose a gritos y llantos,
a maldiciones, lágrimas y sonrisas
(de esas que hacen temblar el cuerpo de alegría).

Gioconda Belli