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sábado, 28 de abril de 2012

Metamorfosis en el cielo.


Los pájaros se entierran en pleno cielo. Incluso la más elegante de las nubes está repleta de sus cuerpecitos yertos. Se dice que cada 10189 gotas de lluvia, 1 sería la lágrima de un pájaro muerto y que de cada 16474 copos de nieve, 1 el fantasma de un pájaro descolgado de la placenta celeste.



lunes, 23 de abril de 2012

Amar es morir.


Cuando te cuelgas de alguien hasta el fondo, 
lo que has sido antes muere para renacer como una criatura frágil y vulnerable.
Nos convertimos en esclavos de aquello a lo que amamos, 
y a un destello de felicidad siguen mil tormentos que aún así son un precio razonable por abrazar el paraíso.


jueves, 12 de abril de 2012

Vous parler?



¿Hablar con vosotros? No puedo.
Prefiero sufrir como una planta,
Como el pájaro que calla sobre el tilo.
Esperan y eso está bien,
Porque no están hartos de esperar.
Yo esperaré como ellos.

Sufren solos. Debemos aprender a sufrir solos.
No me gusta la gente indiferente que siempre sonríe,
No tampoco los amigos quejumbrosos.
No quiero que nadie venga.

La planta no dice nada. El ave enmudece.
¿Qué tendrían que decir?
Cada dolor es único en el mundo, nos guste o no.
No es el dolor de los otros, es mío.

Una hoja tiene su mal que otra hoja ignora.
Y del mal del pájaro, ningún otro pájaro sabe nada

No sabemos nada. No sabemos nada. ¿Qué hay igual a otro?
Y aunque hubiera alguien, lo mismo daría.
Esta noche no quiero oír una sola palabra vana.

Espero, como el viejo árbol y el pinzón mudo
tras mi ventana.
Una gota de agua pura, un poquito de viento ¿quién sabe?
Esperaremos juntos
El sol les ha dicho que volverá, quizás.

SABINE SICAUD (1913-1928)


sábado, 7 de abril de 2012

Si llego a quedarme, me habría muerto.

Quita el pie del freno y ponlo en el acelerador, deja el otro en el embrague; la casa sigue donde estaba, está donde la dejaste.
Cierra los ojos y la verás; ábrelos y allí estará.
Una mancha de sol en el párpado, esa es tu casa.
Te tapas un ojo y se achata, se va hacia un lado.
Te tapas el otro, pasa a la izquierda.
Parpadeas despacio, cerrando primero un ojo y luego el otro: la casa oscila como el péndulo de un reloj.
Tu madre sigue amortajada en el salón.