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viernes, 24 de enero de 2014

Olvidé la lección a la vuelta de un coma profundo.

Quizás hoy te despiertes y pienses en lo que no pasó ayer, en lo que viene y va, en lo que se quedó por el camino, en las ideas que decidieron quedarse en casa, en los deseos que se pagan con manijas del reloj oxidadas y en todas esas cosas que llegan sin llegar a destinos olvidados.

Puede también que te encierres entre cuatro paredes, imaginando luces en vez de salir a verlas, que te inventes leyendas en lugar de hacerlas, que busques la respuesta en cajones vacíos teniendo las soluciones retumbando tras la puerta, que esquives ese golpe de suerte llamando a tu quietud soledad.

O puede que comprendas que lo importante de lo que entra y sale es la pequeña mota de polvo que decides no limpiar, que en cada minuto que pasa hay un segundo que merece ser recordado, que cada golpe recibido deja una herida que te hace saber quien eres, que has salido ileso de cada una de esas guerras, que el punto de partida de cualquier sueño no puede ser otro que el despertar.

Tal vez comprendas que el dolor no cura cuando tú mismo te haces daño. 

miércoles, 22 de enero de 2014

Hay quienes estropean relojes, para matar el tiempo.

Te metes en la ducha con sueños de grandeza y , al salir, te secas con frío y realidad.
Sales de tu casa pensando en volver.
Vuelves a tu casa pensando en escapar.

Pero, quién sabe... quizás este sea el día en el que encuentres la fisura en el muro.
Quizás hoy caigan telones, barreras, monstruos y quimeras.
Quizás hoy ese tu día, pero aún no lo sabes.

Nadie lo sabe... 

domingo, 19 de enero de 2014

A veces todo lo que necesitas es a alguien a quien le importes.

Me gusta que me tengas en cuenta,
que me mires de reojo tras la puerta.
Incluso cuando te giras y te das la vuelta,
Incluso cuando te marchas para dejarme atrás
Me gusta que me quieras a escondidas,
que me odies casi todos, todos los días,
incluso cuando te engañas por engañarme,
incluso cuando te reinventas con otra mentira.
Me gusta que te ofendas y no digas nada,
que me castigues dándome la espalda,
incluso cuando mi ausencia revienta tu paciencia,
incluso cuando el silencio es el veneno y la espada.
Me gusta que me olvides a ratos,
que decidas vernos extraños,
que me des  me quites tanto,
que nunca sepas donde estar.
Me gusta que te vayas sin irte,
que tu cura sea herirme,
que mi sol sea tu noche,
y no haya día sin reproche.




sábado, 18 de enero de 2014

Apareces cuando entro en mi escondite y mis ojos se cierran cuando tú te atreves a mirar.  Decoro y cambio mi vida, transformo mi habitación y mi cama, despido un par de recuerdos y abro las puertas a otros nuevos. Aparece quien me da paz y calma, entra por la puerta y se sienta en mi sala de estar, llamándome y esperándome como jamás lo hacías tú en las líneas de la historia que yo te solía dejar escribir.
Entonces oigo una voz que me cuenta que has vuelto a olvidar a los de siempre, que los de siempre te han vuelto a perdonar, que nunca cambiarás, que tomar vuelos a otra parte significa dejar una vida atrás.
Oigo una voz que me dice que lo has vuelto a hacer.
Y yo ya no se donde se fueron las cosas que hice, las luces que apagué por ti ni las noches de insomnio y esperanza. Si aquello sirvió de algo. Olvidé el precio de darlo todo y el valor del tiempo. Cambié. Te perdiste como siempre y no te busqué. Ya no quiero encontrarte. Simplemente desapareciste. Otra vez. 


viernes, 17 de enero de 2014

Muchos hombres creen que soy un concepto, o que quizás les complemento, o que voy a darles vida. Solo soy una mujer jodida que busca su propia paz de espíritu, no me asignes la tuya.

sábado, 4 de enero de 2014

Te tengo más ganas que a la cerveza del viernes noche.

Es que no soy la que mejor folla, ni la que da los mejores besos ni seguramente sea aquella que se quede sin dormir por verte despertar. Mira, cariño, yo soy aquella que cuando te ve no sabe encontrar las palabras y se calla. Aquella que con mirarte te hace el amor. Aquella que dejaría el tabaco por tu boca. Yo soy esa gilipollas que dejaría de creer en los imposibles a tu lado. Aquella para la que el demasiado tarde nunca sería una excusa. Soy esa. Esa que tiembla cuando sonríes. Esa que no es sino contigo. Esa que te escucha y cree que el cielo sonaría igual. Y se que en el fondo nada. Que soy el descontrol y no la calma. Que soy el desorden de cualquier habitación un domingo por la mañana, cuando la resaca hace que te levantes a la hora de comer. Y solo. Se que soy el valor que se desprecia en caída libre por esa montaña de esperanzas sin sentimientos. Quiero decir, las esperanzas te sostienen, pero en algún momento te sueltan. Pero no me importaría sangrar en la UCI de tu cuerpo. Y notar tu calor sería estar en el reservado del infierno, con copas gratis toda la noche. Pero recuerda, no se me da nada bien, excepto esperarte. No soy la chica ideal sino para cualquier catástrofe. Y no obstante, cuando sonrío de verdad, el mundo se apaga un poco; y brillo. 
Ojala estuvieses aquí, corazón.


viernes, 3 de enero de 2014

Respira, inspira, ignora y vive.

Más vale nunca que tarde, si vamos a esperar para nada. Y si aún no sabemos querer sin rompernos algo en el intento,ni sonreír sin que se nos noten las pocas razones que tenemos. Mas vale estar solo que contigo, si te vas a ir algún día y yo no voy a saber superar ninguna semana. Me aprendí tus manías de carrerilla, mientras me decía que eran ademas las mejores excusas que tenia para madrugar para verte dormir tan tranquilo, como si no fueses el hijo de puta con quien mantendría una guerra que nos mataría a ambos. He visto los mejores amaneceres mientras se abrían tus ojos. Y luego, como animales salvajes que se dejan llevar por su instinto de supervivencia: nos fuimos, pero es que después de los portazos no perdemos la capacidad de recordar algunas cosas. Algunos momentos, mis uñas clavadas en tu espalda, y aquellas noches en las que no pensábamos en la duración de las cosas. Los orgasmos y los cigarros a medias; las farolas y sus besos, en cada esquina. No se vivir de otras forma, sino recordando toda esa mierda que en algún momento me pareció lo mas bonito que tenia. Y es tan injusto pensar que quizás para olvidar solo tenga que acordarme de otros brazos cuando tenga frío. ¿Es que el amor no dura siempre, aunque se acabe pronto? O es que  lo que sentimos caduca con el tiempo. O es que todas las promesas son mentiras que duran lo que tardamos en darnos cuenta de que terminamos sin llenarnos las manos. Que terminamos desconociéndonos, a pesar de sabernos de memoria nuestros cuerpos, y cada centímetro y sus lunares, y sus defectos, y el color de nuestros ojos a oscuras. Se que al final no seras mas que una de esas fotografías de las que no recuerdas ni siquiera donde se tomaron. Es triste y necesario.  

jueves, 2 de enero de 2014

 No fuiste el amor de mi vida, ni de mis días, ni de mi momento. Pero te quise y te quiero, aunque estemos destinados a no ser.