Cada vez que me despierto en esta habitación blanca
Me pregunto cómo llegué hasta aquí
Nuevamente lejos de ti
Un zumo de naranja
Una sonrisa congelada de desayuno
Buenos días, dice la pálida enfermera,
¿Cómo has dormido esta noche?
<<El pasado es siempre un prólogo
de lo que está por venir>>
William Shakespeare.
Complétame con la nada de tu boca. Con el aire de tus labios expulsando al viento ambigüas palabras de amor.
Te quiero.
Te odio.
Te necesito.
Te deseo.
Vete. Pero no muy lejos.
Atrápame con alargada sombra. Tápame con ese corazón oscuro y marchito que ahora te pertenece. Vacío. Y que un día fue mío. Lleno. Arrástrate entre almas con prisa, entre miradas con prisa. Entre amores sin prisa. Sin mirar. Sin sentir. Con la única compañía de lo que fue. De lo que es. De lo que no será. De lo que pudo haber sido. O, NO. Cúbreme con gotas de agua helada. Hazme escarcha. Nieve. Enfríame con la espera.
Pero vuelve. Siempre vuelve.
Te quiero.
Te odio.
Te necesito.
Te deseo.
Vete. Pero no muy lejos.
Atrápame con alargada sombra. Tápame con ese corazón oscuro y marchito que ahora te pertenece. Vacío. Y que un día fue mío. Lleno. Arrástrate entre almas con prisa, entre miradas con prisa. Entre amores sin prisa. Sin mirar. Sin sentir. Con la única compañía de lo que fue. De lo que es. De lo que no será. De lo que pudo haber sido. O, NO. Cúbreme con gotas de agua helada. Hazme escarcha. Nieve. Enfríame con la espera.
Pero vuelve. Siempre vuelve.






